¿Conoces a Jesucristo?
Eventos
Visite nuestra sección de eventos para próximos eventos.
más detalles

 

 
En vivo
Pulsa aquí para ver nuestros cultos y demás programación a través de Teleadoración.com

Sin importar tu origen, tu género, o tus circunstancias, hay un anhelo en tu corazón que es igual al de todos los seres humanos de todos los tiempos: Tu corazón anhela adorar a Dios.  Esto es así porque ese es el propósito para el cual fuiste diseñado y creado por El.

Pero entre tanta prisa y afán es posible que te hayas conformado con hacer las cosas según las sientes, dejando a un lado la conciencia de tus actos y sus consecuencias.

También es posible que pienses que si tu vida fuera puesta en una balanza tienes más cosas buenas que malas y que eso es más que suficiente para ganarte el favor de Dios. Después de todo, El te conoce mejor que nadie y sabes que no eres perfecto y por eso te "perdona lo malo”.

Pero antes de que sigas adelante con tu vida, es bueno que tomes un momento, analices y conozcas lo que Dios tiene que decirte en Su Palabra acerca de tu destino, lo que te depara el mismo y sobre tu paradero cuando te toque estar ante Su presencia….

LA BIBLIA DICE QUE:

  • Dios te ama

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El”, (Juan 3:16-17)

  • El pecado te separa de Dios

“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la Gloria de Dios”, (Romanos 3:23)

“Como está escrito: No hay justo ni aún uno”, (Romanos 3:10)

Muchos creen que después de esta vida todo termina, pero la Biblia determina que, “…está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio”, (Hebreos 9:27)

  • Jesucristo murió y resucitó por ti

“… Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”, (1 Corintios 15:3-4)

“Porque la palabra de la cruz (el Evangelio de Jesucristo) es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios”, (1 Corintios 1:18)

“Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”, (1 Juan 3:8)

“El que en El cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”, (Juan 3:18)

  • La decisión es tuya

“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama”, (Mateo 12:30)

  • Hay un solo camino

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida; nadie viene al Padre sino por mí”, Juan (14:6)

“Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”, (1 Timoteo 2:5)

  • Debes confesar con tu boca que aceptas a Cristo como tu Salvador

“Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”, (Romanos 10:9-10)

  • Debes hacer de Cristo el Señor y Salvador de tu vida

El está esperando que tomes la decision más importante de tu vida. Jesucristo te invita diciendo: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo”, (Juan, 10:9)

Abrele ahora mismo tu corazón y confiésale tus pecados. La Palabra de Dios nos dice que: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanza misericordia”, (Proverbios 28:13)

Solo Jesús te puede dar una nueva vida: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”, (2 Corintios 5:17)

Cree en tu corazón y confiésalo con tu boca en una oración como esta:

Señor Jesús, creo que eres el Hijo de Dios que murió por mis pecados y resucitó. Me arrepiento de mis pecados y te pido que me perdones. Envía ahora a tu Espíritu Santo a mi corazón para darme el poder de rechazar lo malo y caminar en tu voluntad. Gracias por tu amor, tu salvación y la nueva vida que me das en este día. Amén.

Si hiciste esta oración y acabas de aceptar a Cristo en tu corazón comunícate con nosotros a contacto@icavpr.com o usa nuestro enlace de peticiones de oración. También puedes usar nuestra información de contacto. Queremos orar junto contigo.

El Señor Jesús y nosotros te decimos: ¡Bienvenido a casa!